La carrera por el robot humanoide definitivo tiene un contendiente que no solo promete, sino que ya cumple. XPENG ha tomado la inteligencia artificial de sus coches autónomos y la ha introducido en un cuerpo de 1,78 metros. El resultado es IRON, una máquina con manos sensibles y un cerebro superdotado que ya está operando en las fábricas de la compañía. Descubre la ingeniería detrás de este gigante chino.
En este artículo exploramos las innovadoras características del Figure-03, un robot humanoide de alta precisión que está cambiando la forma en que la inteligencia artificial puede interactuar con el mundo físico. Con sus avanzadas capacidades y diseño único, el Figure-03 promete marcar el futuro de la robótica.
El Rabbit R1 llega a 2025 con rabbitOS 2, una actualización mayor que añade UI por tarjetas, consultas multimodales y Creations (apps por voz). Además, rabbit lanza Rabbit Intern para crear herramientas con prompts. ¿Y el “R2”? Hoy no hay hardware oficial: eran conceptos. Aquí tienes la guía definitiva y actualizada.
El Unitree G1 STD es el nuevo robot humanoide que está revolucionando el sector por su agilidad, diseño compacto y, sobre todo, por su precio accesible. Con 1,27 metros de altura y 35 kilos de peso, este robot bípedo es capaz de caminar, correr, agacharse y manipular objetos con fluidez, gracias a sus potentes motores y estructura ligera. Aunque aún está lejos de reemplazar a los humanos en tareas complejas, su lanzamiento marca un hito importante: la robótica humanoide ya no es exclusiva de los laboratorios millonarios, sino una herramienta tangible para el desarrollo tecnológico, la educación y la investigación.
EMO es la mascota con inteligencia artificial de Living.AI: un pequeño compañero capaz de conversar, mostrar emociones, jugar, bailar y reconocer hasta 10 personas. Con actualizaciones constantes e integración con ChatGPT, aprende de ti y aporta entretenimiento y compañía en casa.
Liam Young, artista digital y arquitecto especulativo, combina cine, datos y worldbuilding para cuestionar cómo vivimos y qué futuros urbanos deseamos. Sus obras —de paisajes sintéticos a metrópolis coreografiadas por IA— funcionan como laboratorios visuales donde tecnología, clima y política se entrecruzan. Más que predecir, sus piezas provocan: invitan a debatir sobre infraestructuras, vigilancia, extractivismo y nuevas estéticas de lo humano y lo no humano en la ciudad que viene.


